Quizás el título sea injusto. Quizás sobre la palabra "españoles", pues éste es un fenómeno que se da en todo el mundo, en los países subdesarrollados y en el occidente más pulcro y democrático. Pero a mí lo que me duele es lo mío.
La figura del ganster siempre ha sido controvertida, precisamente por que una parte del pueblo sintiera cierta admiración por ellos. Eran grandes jefes, respetados por los fuertes. Tenían ciertos principios y como sus inicios no fueron boyantes sabían lo que sentía el pueblo llano y renunciaban a beneficiarse de su sufrimiento. En cambio, les procuraban ciertos favores. Para llenar las arcas siempre estaban los grandes colosos que doblegaban ante ellos.
Ahora, aquí, este velo idealizado ha caído y lo que deja ver no es nada estético.
Funcionarios ambiciosos, vagos, pedantes, exigentes, mal educados, extorsionadores, ostentosos, con mal gusto, sin principios ni ideales, con una oratoria vacía y sin compromiso, con despachos espaciosos y bien decorados que solo pisan para hacerse la foto, con amplias chequeras, lujosos coches con chófer, grandes casas, tarjetas vip y demás favores financiados por gentes a las que no respetan.
Traman chanchullos sean del color que sean. No hay fin para sus anhelos, sus ansias. Todo vale cuando de dinero y poder se habla. No importa traicionar si la recompensa es lo suficientemente valiosa. No importa prometer y no cumplir, si con la promesa se ganan elecciones y no cumpliéndola se llenan los bolsillos. Dicen representar unos valores, pero solo se representan a ellos mismos y a la sociedad limitada que esconde al fisco y a la sociedad todo lo que se llevan y se llevan y se siguen llevando.
Que nadie se engañe, la política es así. Serán todo lo rastreros, sucios e indignos que podamos creer, pero no son tontos. Nada tontos. Lo que es obvio es que un individuo con las oposiciones a abogado del estado sacadas, que ejerciendo podría ganar más de 6000 €, no se va a conformar con un sueldo del partido político de turno de 3000 €. ¿Acaso usted lo haría? ¿Acaso usted perdería dinero por servir a su país? Pues ellos tampoco. Los 3000 € es la cifra estética ante la ciudadanía. ¿Pero qué se llevara el angelito?
En fin, nuestra clase política es así. Sin excepciones. No depende de las siglas, de la diestra o la siniestra, de si son ministros o alcaldes de villas perdidas. Aquel que ocupa un puesto institucional tiende a meterse en el bolsillo todo lo que puede y más. Los casos que salen a la luz son solo los de aquellos con más ambición que cabeza. Los cantosos pagan el pato, mientras los demás siguen y siguen asegurándose una juvilación desahogada. Muy desahogada.
Tú y yo no podemos hacer nada más que ser conscientes que esto pasa. No hay peor cosa que ser atracado y que el caco te haga creer que es en tu propio beneficio. La mafia es la mafia.